De San Diego a Santa Martha

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rebecca_arenas

Rebecca Arenas

28 de febrero de 2013

 

  Una auténtica bomba informativa ha sido el arresto de Elba Esther Gordillo, la poderosa líder vitalicia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación SNTE, acusada de desvío de recursos de procedencia ilícita.

La noticia dada a conocer por el Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam no dejó lugar a dudas. El gobierno de Enrique Peña Nieto está decidido a acabar con las lacras gremiales que han obstaculizado el desarrollo de México. Por más de cuatro lustros, Gordillo ha sido el mayor obstáculo para lograr una educación de calidad en nuestro país, utilizando su posición de poder para chantajear y negociar prevendas por parte del poder público.

Con una trayectoria sindical de manipulación, traición, y chantaje sistemático, la profesora logro escalar, a finales de los 80´s, hasta la cúspide de su gremio, desde donde construyó una efectiva red de mandos regionales y estatales, incondicionales a sus dictados, constituyendo un poder gremial que ha mantenido a la educación como rehén de sus intereses y demandas..

La etapa de mayor poder de la “maestra” se produjo durante la alternancia panista de Vicente Fox y Felipe Calderón. Con el primero, al través de su asociación nefasta con la consorte presidencial Martha Sahagún, que la llenó de poder y dinero a manos llenas; con el segundo, con Felipe Calderón, actuando como su operadora electoral, allegándole el voto magisterial que lo llevó a la presidencia; favor que Felipe Calderón le pagó con creces, con importantes cuotas de poder en el gobierno federal, el registro de un partido político nacional y dejándola hacer y deshacer en materia educativa.

Las muchas apuestas sobre si Peña Nieto caería al igual que sus antecesores en las redes de la maestra, no habrían tenido sentido, de haber mejores observadores del acontecer político.

Un primer signo revelador que pasó inadvertido para muchos, se produjo cuando al inicio de la campaña del 2012, el PRI no concretó su alianza con el partido Nueva Alianza (PANAL) de la Gordillo. Un segundo signo, este más contundente, ocurrió meses después, cuando Peña Nieto ya como candidato electo a la presidencia, nombró como titular de la Secretaría de Educación Pública a Emilio Chuayffet, acérrimo enemigo de Gordillo, por haberla sucedido como líder de la fracción tricolor en San Lázaro, cuando los priistas decidieron quitar a la “Maestra” Un tercer signo, fue la reforma legislativa en materia educativa, la primera que Peña Nieto operó. Una muestra de su interés por lograr rescatar este fundamental tema, del estancamiento atroz en que la han dejado el chantaje y la manipulación de la dirigente magisterial. Hace unos días cuando la reforma fue votada y aprobada en todas las entidades del país, la suerte de la poderosa líder comenzó a ser historia. De sus excesos y gastos a manos llenas, todo el mundo tenía noticia. De origen modesto, su gusto por todo lo que compra el dinero ha sido desde siempre inagotable. Mansiones en México y el extranjero, ropa de firma, alhajas, aviones propios, vehículos blindados y hasta costosas cirugías plásticas, constituyen algunos de sus descomunales gastos, imposibles de afrontar con los ingresos que ha declarado en tono de sorna, la corrupta líder.

Han sido muchos los años de abuso disponiendo a su total arbitrio de las aportaciones sindicales de su gremio, lo que ha permitido a Gordillo vivir con los estándares millonarios con los que ha vivido y de los que ha alardeado.

Ante las evidencias legales de sus malos manejos, una enmarañada madeja que apenas se empieza a desenredar, es de esperar que los agraviados miembros del SNTE, dejen en manos de la justicia la obligada reparación del daño. De igual forma, es de esperar que los grupos políticos, más allá de sus diferencias y posturas, no den cabida a la mezquindad y reconozcan la importante decisión de Enrique Peña Nieto.

De San Diego su lugar de residencia rodeada de lujo y confort, al penal de Santa Marta Acatitla adonde llega arrestada por sus malos manejos en perjuicio de su gremio, la legendaria “maestra” descubrirá sin duda, que aún entre santos hay diferencias.

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